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'Entre dioses y monstruos', un anecdotario de cine

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Un anecdotario de cine: del excéntrico Perkins a Michael Jackson y el sándwich de salami



  • El periodista Joan Lluís Goas, director del Festival de Cine de Sitges durante diez años (1983 - 1992, ha publicado el libro 'Entre dioses y monstruos'.
  • Goas recopila aquí anécdotas y vivencias con grandes figuras de Hollywood como Roger Moore, Peter Jackson, Jean-Claude Van Damme o Ridley Scott.
  • Su mejor experiencia fue con Fay Wray, la "novia" del primer "King Kong", mientras que su peor experiencia, con diferencia, fue con Anthony Perkins.


Anthony Perkins negaba a Hitchcock y, al negar a Hitchcock, se negaba a sí mismo

Harrison Ford no quiere hablar de "Indiana Jones" o de "Han Solo", él quiere hablar de helicópteros

Hay individuos que, por su profesión, viven en una maraña de anécdotas, de sucesos peculiares y vivencias únicas. El periodista Joan Lluís Goas, creador y presentador del mítico programa de Antena 3 "Noche de lobos", es una de esas personas. Sus diez años al frente del Festival de Cine de Sitges (1983 - 1992) y su trabajo posterior ligado al mundo del cine, le han permitido conocer el rostro más humano de esas brillantes estrellas que pueblan Hollywood.

Eso le ha dado infinidad de historias curiosas que contar, relatos que, durante años, han amenizado las charlas con sus amigos y que ahora, tras muchos "deberías escribir un libro", se han convertido efectivamente en un tomo de más de 200 páginas repleto de curiosidades sobre las celebridades de la meca del cine. 'Entre dioses y monstruos' pone el foco en los pequeños detalles, comportamientos y actitudes que bajan a esos astros del celuloide a ras de un suelo a veces bellamente adoquinado, pero otras, sucio y lleno de barro.

"He recuperado toda aquella cantidad enorme de pequeños apuntes —en aquella época no había teléfonos inteligentes ni otra forma de guardar los recuerdos—, los he puesto en fila india, los he ido viendo, he pensado que realmente tenían la gracia que decían mis amigos que tenían y les he dado forma", cuenta Joan Lluís Goas a 20minutos. "Son anécdotas que me han pasado durante mi vida con gente famosa. Entre fiesta y fiesta, un abstemio tenía muchas oportunidades de escuchar, vivir y recordar momentos singulares".

Goas tiene muy claro quiénes son el mejor de sus dioses y el peor de sus monstruos y, de hecho, ellos protagonizan los dos primeros capítulos del libro. La gloria es para Fay Wray, la novia del primer King Kong, aquel de 1933, mientras que las palabras más duras se las lleva un intratable Anthony Perkins.

"Fay Wray es mi debilidad. Estar con ella era estar con historia del cine desde sus inicios. Me contaba que, cuando se aburría en el rodaje de "King Kong" o se quedaba demasiado afónica de tanto gritar, se iba al set de al lado y veía bailar a Fred Astaire y Ginger Rogers, que estaban rodando "Sombrero de copa", o se iba un poco más allá y veía a los hermanos Marx", rememora Goas.

"Ese Hollywood incipiente de los años 30 que ella me contaba, a mí me fascinaba. Yo estoy enamorado de esa época y ella representaba eso. Además, tenía una habilidad especial para explicármelo y contagiarme el entusiasmo. Era una gran dama y una gran actriz, y se portó fantásticamente bien con nosotros", añade.

En el otro extremo está Anthony Perkins, un tipo excéntrico que llevaba tres relojes, calcetines de diferentes colores y tamaños y que llegó a perjudicar al Festival de Sitges tras su polémico paso por allí. "Es un hombre que vino totalmente equivocado a un festival que no era el festival que él esperaba. Vino de estrella, con unas exigencias de Hollywood star muy raras y complicadas. Nosotros, en cambio, tratábamos a la gente con mucha humildad, con mucho amor pero no como estrellas. Nunca se adaptó", explica el periodista.

"Recuerdo la multitudinaria rueda de prensa con él. La primera pregunta fue "¿cómo fue su relación con Alfred Hitchcock durante el rodaje de "Psicosis"?" y el tipo dijo "siguiente pregunta". Él negaba a Hitchcock y, al negar a Hitchcock, se negaba a sí mismo. Vivía en esa bipolaridad muy complicada. Yo creo que acabó confundiéndose con su personaje. Y así fue el resto de sus días", sentencia el escritor.

En el lado negativo también sitúa a Dario Argento, maestro del cine de terror italiano de los ochenta que, según el escritor, tenía un olor insoportable: "Era extremadamente sucio. Lucía una pelambrera grasienta adherida a la frente. Desaliñado, de penoso aspecto, lo mejor que uno podía hacer era mantenerse a una distancia de seguridad olfativa".

Michael Jackson, Harrison Ford y muy pocas mujeres


Por fortuna, según Goas, la mayoría de personajes tienen más luces que sombras y, casi siempre, prevalecen los momentos amables sobre los oscuros. Eso es lo que le sucedió con Christopher Lee, que llegó al festival con mal pie, pero acabó siendo un gran invitado. "Entró negando a "Drácula" y preguntándose qué hacía él allí, cuando es un festival de cine fantástico. Pero después de varios almuerzos, de varios paseos y de varios masajes, fue tranquilizándose un poquito", relata Goas.

Ya relajado, Lee, que era muy aficionado a la ópera, aprovechaba los momentos del café para deleitar a los presentes con pequeñas arias de Verdi o de Wagner. "Tardamos cuatro días en saber que hablaba y dominaba perfectamente cuatro idiomas. y el último día nos obsequió con una canción en catalán y con un castellano impecable diciendo "la próxima vez el que se esforzará seré yo". Las cosas acabaron muy bien", cuenta feliz el autor de 'Entre dioses y monstruos'.

Incluso en aquellos casos en los que la imagen generalizada de un personaje tiene un halo negativo, siempre hay lugar para la luz. Ese es el caso del rey del pop. "El Michael Jackson que yo conocí no tiene nada que ver con el Michael Jackson que, según decía, vivía en una burbuja y ni siquiera daba la mano. Más bien todo lo contrario, era un tipo próximo y afable, un tipo que se peleaba por un sándwich de salami, un hombre de negocios muy profesional, muy buen vendedor de sí mismo, siempre agradable y con Liz Taylor a su lado, haciendo de mamá protectora allá donde iba. Realmente fue muy entrañable", recuerda Goas.

Entre los que muestran más incomodidad con los medios se encuentra Harrison Ford. "No quiere hablar de "Indiana Jones" o de "Han Solo", él quiere hablar de helicópteros. Cuando le dije que Jones me parecía el último héroe con alma, no lo entendió. Entonces me di cuenta de que estaba hablando con un tipo que cobraba en aquella época 18 millones de dólares por hacer una película y, cuando se acababa la película, se acababa el personaje y él se iba a su casa a pensar en helicópteros", cuenta Goas. "Huye de sus personajes. Ahora va desaliñado y vive por la aviación".

A pesar de su devoción por Fay Wray, lo cierto es que en el libro apenas aparecen mujeres, pero hay un motivo para ello. "En la época que yo vivo el cine fantástico, la mujer representa a un personaje que ante todo debe saber gritar. Siempre tenían el rol de víctima, nunca el de heroína y difícilmente el de directora, y a Sitges venían sobre todo hombres", explica.

Entre las excepciones estuvo Cameron Diaz, que fue al festival para promocionar "La máscara". "Vino como modelo, no como actriz. Tenía 22 años y era fresca, divertida, jovial. No la conocía nadie, ella era una rubia fantástica y nada más, y no tenía claro que quisiera dedicarse al cine. Solo tenía claro que se lo había pasado muy bien haciendo "La máscara", y había sobrevivido a Jim Carrey, lo cual ya tiene un mérito más que sobrevivir a ciertos psicópatas. De momento se divertía. Y fue una chica más de la organización del festival: desayunaba con nosotros y nos acompañaba a todas partes. Era un encanto de persona", comenta el autor.

"Yo no la he vuelto a ver, pero amigos míos de Hollywood me han comentado que sigue conservando esa infantil ingenuidad que le sirve muy bien en su día a día. No hay maldad en ella", añade.

La historia de Cameron Diaz no aparece en 'Entre dioses y monstruos'. Ella estará en una casi asegurada segunda entrega. "Dejo fuera muchas cosas y muy interesantes. Dejo fuera a Cameron Díaz, a Charlton Heston cuando no estaba loco ni se paseaba con un rifle, cuando era un tipo encantador y entrañable, me dejo a Andy García, que es un tipo divertidísimo...", cuenta Goas, que asegura que ha dejado fuera "como mínimo, a 33 más" que quizá retome en un par de años.
Fuente: 20 Minutos


Kirk Douglas, Steven Seagal, Dario Argento, Christopher Lee, Anthony Perkins y Michael Jackson

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