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Fangoria: 'Siempre somos antisistema, aunque vendamos un millón de discos'

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  • El dúo formado por Alaska y Nacho Canut acaba de publicar el EP 'Existencialismo pop'.

El grupo nació en 1989. Antes, Alaska y Nacho Canut ya habían coincidido en Kaka de Luxe, Alaska y los Pegamoides y Alaska y Dinarama. Él compuso junto a Carlos Berlanga temas míticos como 'Bailando' o '¿A quién le importa?' El primer disco de Fangoria fue 'Salto Mortal'. Alaska está casada con Mario Vaquerizo.

En tiempos de distancias sociales y límites impuestos, el 'Existencialismo pop' (Warner Music) de Fangoria es como el aire fresco. El matrimonio musical de Alaska y Nacho Canut ha vuelto a dar en el clavo.

'Vengadores', Horacio, 'Penny Dreadful'... no dan puntada sin hilo con las referencias.

NC: Tenemos muchas y nos gusta sacarlas. Además, desde hace como seis o siete discos puedes saber las series que estamos viendo por ellos; nos sirve para ver en qué momento de momentismo absoluto estábamos.

Le cantan al 'carpe diem', pero no es tan fácil dejar atrás el miedo.

A: Si fuera fácil no habría problemas de salud mental.

NC: Lo que diferencia al 'homo sapiens' del resto de los animales es que tiene visión de futuro. Eso te produce agonías.

A: A ver, tú y yo (se miran) por carácter y por a qué nos dedicamos nunca hemos hecho un plan de vida más allá de un año. Entonces, quizá esto no nos suene tan raro a nosotros como otra gente.

Se auguran unos ‘felices 20’ tras la pandemia. ¿Se apuntarán?

NC: No. Nunca lo hemos hecho.

A: No sé qué me habría pasado con 15 años, pero ya era como ahora. Yo no tengo, además, ningún conflicto con cosas como el distanciamiento social.

NC: Yo era más adolescente atormentado. Depende de cada persona, pero nunca hemos sido así. De hecho, dejé de ir a conciertos hace mucho, me agobia tener a la gente pegada.

A: Supongo que tiene que ver con el carácter y las necesidades de cada uno.

NC: Y las drogas que hayas tomado.

No pasaron mal el confinamiento, entonces.

A: No tenemos cinco niños haciendo los deberes en un salón de 30 metros, tenemos una vida que está prácticamente encaminada a que eso no sea un problema.

NC: De todas formas, si tuviéramos hijos no estarían ya viviendo con nosotros.

A: ¡Seríamos abuelos!

El satanismo y el rock & roll, vale, ¿pero por qué el arte abstracto es pecado?

NC: Todo llevado al extremo es pecado. Y lo que a ti te parece bien, hay alguien a quien le parece pecado.

A: Eso recuérdalo.

¿Se han sentido alguna vez un cliché?

A: No, hemos sido el anticliché siempre.

NC: Nunca hemos hecho lo que hacía la nuestra generación, no nos hemos sentido parte de nada. Y cuando fuimos punks, tampoco fuimos los punks de anarquía con cresta y "fuera el sistema". No éramos así.

A: Independientemente de tu situación laboral y del éxito que tengas, eres sistema o antisistema; y nosotros siempre somos antisistema, aunque vendamos un millón de discos.

Van a sacar 'singles' hasta que se aburran. ¿La querencia por el disco ha pasado a mejor vida?

NC: Yo consumo muchísimos singles, de Billie Eilish, Beyoncé, Dua Lipa... pero un largo duración me cuesta mucho.

A: De todas formas, eso es una estructura básica del pop. Y del rock & roll, de la disco music... No es la primera vez que pasa.

NC: El formato del que hablas es más del rock, de Pink Floyd, Led Zeppelin. De un grupo pop te acuerdas de una canción o de un modelo que llevaban en un vídeo. De Bowie con el rayo.

Hay quien solo cree en el matrimonio de Alaska y Nacho Canut.

A: Pero para eso, por ejemplo, no tienes que tener sexo. Hay muchas cosas que dificultan la pareja. Nosotros cuando vamos a Londres convivimos y es genial, el resto del año, no.

NC: Mira, esto sería lo más parecido a como eran los reyes antes, los matrimonios de conveniencia. Tenían que seguir, porque si no el imperio... (Alaska ríe). Yo supongo que es lo que tenían Isabel II y Felipe, que para mí era un matrimonio buenísimo.

A: Esto además tiene otra cosa: no hay ninguna obligación por seguir adelante.

¿Se acuerdan de cuando se conocieron?

A: No te lo inventes. ¡Le encanta inventárselo!

NC: Fue en el Rastro, vendiendo un disco. Yo era el tendero y ella era la clienta.

A: Quería un single de los Sweet. Lo tenía, pero quería entablar conversación y pregunté cuánto costaba. Carlos Berlanga fue superamable y me dijo ‘te lo regalo’. Y Nacho: "Vale 5 pesetas".

"Cuando las cosas van bien, es más fácil. Sobre todo cuando has elegido"

Les costó arrancar con Fangoria. ¿Es fácil acostumbrarse a que las cosas vayan bien?

NC: Y también a que vayan mal.

A: Pero cuando van bien es mucho más fácil. Sobre todo, cuando has elegido, es un plus.

Les han llamado revolucionarios, porque eran unos adelantados. ¿Qué es ser revolucionario?

NC: Ser revolucionario es una cosa y ser adelantado, otra. Revolucionario es cuando quieres cambiar y obligas a la gente a hacerlo a la fuerza, no preguntas. Nosotros somos adelantados, pero vamos por nuestro caminito y no obligamos a nadie ni a nada.

¿Con qué música se ponen a bailar sin importarles quién hay alrededor?

A: Ese concepto con nosotros es muy difícil. Lo de que nos dé igual quién esté ahí...

NC: Con ninguna, eso es imposible. Pero yo, que tengo esta visión ya de muchos años, la más perfecta para llegar a ese estado es la discotequera, la de finales de los 70. Si ves la serie "Halston", sale.

A: Yo soy más bacalaera...

¿Pero es por vergüenza?

A: Por pudor, vergüenza, timidez...

NC: Piensas ‘me está mirando todo el mundo’; y no lo hacen.

'Existencialismo pop' es un oxímoron.

A: Sí, pero conviven. El pop es como la mayonesa, una salsa que lo aligera todo. Y nosotros somos así, muy ‘yo, yo, yo’, pero también dos pop petardas que frivolizamos con todo. Somos Géminis, nos cabe todo.

Nacho suele decir ‘cuando sea un robot...’. ¿Se implantaría un gadget' en el cuerpo?

NC: El 80% de mis dientes tienen piezas metálicas. Pero si tuviera artrosis en una mano y me dijeran ‘te vamos a meter unos cables’, no tengo ningún problema.

A: Parece que siempre aceptamos el transhumanismo para suplir una cosa que está mal, pero si estás perfectamente y hay algo que te puede mejorar, eso ya no se acepta. Es como el dopaje en el culturismo.

NC: Porque entonces ya no es igualdad de oportunidades...

A: Exacto. Pero, ¿por qué no?

¿Y conectar su cerebro a una nube?

NC: Eso me encantaría.

¿Sobrevivirá la música en directo?

NC: Este verano veremos.

A: Antes de que pasara todo esto había una idea muy clara: el directo es el directo. Entendíamos que siempre iban a existir las cosas con público y ahora mismo es una entelequia. Pero nosotros hemos decidido actuar en vez de no hacerlo.

NC: Éramos el típico grupo de festivales, los hacíamos todos. Y yo no sé qué va a ser de ellos...

Les falta colaborar con...

NC: Con gente que todavía no conocemos. Por ejemplo, a C. Tangana no lo conocíamos y ahora decimos ‘ah, pues mira’. De los históricos no nos queda nadie.

En todas las entrevistas les preguntan por política. ¿Es porque no les ubican?

NC: A mí me encanta la política y siempre me estoy leyendo un par de libros. Pero, por eso mismo, no me gusta ni frivolizar ni hablar de ello en una entrevista de música. Ni que la gente, por ser cantantes o figuras, esperen de nosotros algo, porque es una equivocación. Pregunta a un filósofo, a un político, a un profesor...

A: De todas formas, tenemos una edad y llevamos viendo esta situación desde que estábamos en Kaka de Luxe. Ya no nos llama la atención.

NC: Nos han llamado de todo, hemos visto cómo van pasando etapas, de repente eran estos, luego los otros... Para empezar, no te puedes creer nada. Y es todo lo mismo: hay cosas que ya rechinaban en 1977 que dices 'pero, ¿cómo estamos otra vez con esto?'.

"Según me hago más vieja, echo de menos a gente a la que no había echado de menos en los últimos 20 años"

Han perdido muchos amigos. ¿Qué darían por un ratito con ellos?

NC: Yo, nada.

A: Yo sí. Según me hago más vieja, echo de menos a gente a la que no había echado de menos en los últimos 20 años.

NC: A ver, los echo de menos, sobre todo saber su opinión.

A: Es inevitable decir ‘Anda, ¡lo que diría Carlos! o ‘¡Lo que diría Enrique Costus!’. Eran personalidades muy fuertes y estarían muy sorprendidos de las cosas.

NC: Hay gente que no ha sido reemplazada. Por ejemplo, yo hacía letras con Carlos Berlanga y no ha existido otro como él. Es verdad que la cabeza cambia, y las personas más jóvenes, que yo trato con muchas, me encantan, pero no piensan igual.

En el disco hablan de la improvisación. ¿La practican?

A: Cero. Por eso nos viene bien esto. Aunque creo que improvisamos más lo que nos creemos, porque quedamos a comer y de ahí sale un disco...

NC: Puede ser. Es una mezcla de todo, aunque eso igual tiene que ver con cumplir años.

Sí que le dan vueltas a lo de cumplir años.

A: Es que es real, no estás igual con 30 que con 50.

NC: Yo pinchaba hasta hace poco, por ejemplo, en el Ochoymedio. Y llegó un momento en el que decía ‘estoy pinchando para mis hijos, como no pare, ¡voy a pinchar para mis abuelos! Eso no puede ser. Ahí te das cuenta de que tienes una edad, pero no pasa nada.

A: La cabeza va diferente, es mejor, va mucho más relajada.

NC: Hay cosas que no te puedes tomar en serio. Yo hablo con mis sobrinos de política, por ejemplo, y se lo toman todo... lo viven. Les digo: "Tranquilitas, que dentro de un mes pensáis lo contrario y no os voy a decir nada".
Fuente: 20 Minutos

Nacho Canut y Alaska

El dúo, en un parque de Madrid

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